Día de la mujer paraguaya.
Cada 24 de febrero Paraguay no conmemora solamente una fecha. Recuerda una hazaña silenciosa.
El Día de la Mujer Paraguaya nace en 1867, en plena Guerra de la Triple Alianza, cuando en la histórica Asamblea de Mujeres Americanas las paraguayas entregaron sus joyas para sostener al país devastado. No fue un gesto simbólico: fue un acto de supervivencia nacional. Mientras el frente de batalla se vaciaba de hombres, el Paraguay comenzaba a sostenerse sobre los hombros de sus mujeres.
Ellas sembraron, comerciaron, criaron hijos, curaron heridos y reconstruyeron pueblos enteros. La historia nacional, muchas veces escrita en nombres masculinos, en realidad se sostuvo en trabajo femenino.
Desde la campesina que madruga en el mercado hasta la profesional, la docente, la médica, la comunicadora o la emprendedora, la mujer paraguaya sigue cumpliendo el mismo rol: sostener la vida cotidiana del país sin pedir reconocimiento.
Por eso este día no es un saludo social ni una explicación romántica. Es memoria histórica.
Paraguay no sobrevivió gracias a un gobierno, ni a un ejército.
Sobrevivió gracias a sus mujeres.
Y todavía hoy, en cada barrio, escuela, hospital, cabina de radio o estudio de TV, esa misma fuerza continúa levantando al país todos los días.

